Contemos esta Historia
Bastián, 26 años, se cortaba el pelo corto y evitaba las poleras negras para que no se notara la caspa. Hoy se está dejando el pelo más largo.
Yaritza probó shampoos de supermercado y de farmacia durante años. El único que algo le servía era caro y le duraba menos de un mes. Esta es su historia.
Constanza hacía sus propios shampoos en barra hasta que la maternidad le quitó el tiempo. Después llegó una picazón que no la dejaba dormir.
Nohemí tiene caspa desde la adolescencia y durante años no pudo dejar su shampoo ni dos días. Cuenta cómo fue probar otra opción.
Para Camila, la caspa no es descuido: es una señal de cómo está viviendo. Su historia empieza con una frase: "Hay cosas de las que no hablamos".

